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OCTAVIO PAZ Fondo y forma en "Voy a hablar de la esperanza" HACER COMENTARIOS SOBRE EL ANÁLISIS DE PAZ TALLER DE POESÍA coordinadora Pilar Iglesias

OCTAVIO PAZ

Fondo y forma en "Voy a hablar de la esperanza"
El título de este poema promete hablarnos de la esperanza, pero el poema mismo ni menciona la palabra "esperanza"; en cambio, el poema refiere mucho al sufrimiento y al dolor. Por lo tanto, será beneficioso examinar este poema para determinar si realmente tiene más que ver con la esperanza o con el sufrimiento y si la forma apoya a ese fondo.
Comencemos con los primeros versos del poema para poder determinar la naturaleza del sufrimiento que está presente:

Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como católico, como mahometano ni como ateo. Hoy sufro solamente.

Este dolor existe aparte de todo lo que define a Vallejo como persona: su talento artístico, su género sexual, su religión, el hecho de estar vivo. Sin embargo, el "yo" que habla parece ser Vallejo. Cuando dice, "si no me llamase César Vallejo", nos indica que la verdad es que así se llama. El sufrimiento es, por lo tanto, algo más que Vallejo: no es meramente un sufrimiento humano.
Como este sufrimiento abarca más que la experiencia humana, es difícil de explicar: "Me duelo ahora sin explicaciones. Mi dolor es tan hondo, que no tuvo ya causa ni carece de causa". Ahora, además de ser algo fuera de Vallejo, parece ser algo fuera del mundo que conocemos. ¿Qué hay en el mundo que no tenga ni razón ni origen? De hecho, parece que ni existe como cualquier materia que conocemos: "Si lo pusiesen en la estancia oscura, no daría luz y si lo pusiesen en una estancia luminosa, no echaría sombra".
Este sufrimiento suprahumano e inexplicable es también eterno; "No es padre ni hijo". Si no es hijo, siempre ha existido. Tal vez es una parte del ser humano, por ejemplo el alma, que siempre ha existido y cuya existencia se define por el sufrimiento. De esta manera, tal vez parezca que este poema no habla de la esperanza, a menos que hable de su carencia. No hay esperanza de escapar de este sufrimiento eterno; su existencia se extiende más allá de los humanos.
Ahora que hemos determinado que el fondo de este poema tiene que ver con algún sufrimiento eterno e inexplicable, será importante examinar la conexión entre este fondo y la forma. Este poema se publicó como parte del libro, Poemas en prosa. ¿Qué es lo que lo hace "poema"? ¿Por qué no se le puede considerar ensayo? Será difícil ofrecer respuestas completas a estas preguntas, porque, en parte, lo que Vallejo y otros vanguardistas esperaban alcanzar era borrar las estrictas fronteras que dividían los géneros; sin embargo, se puede, por lo menos, observar varias características de la poesía en este poema en prosa.
Una de tales características es la repetición. Por ejemplo, las primeras tres oraciones empiezan con las palabras "Yo no". Luego, hay cuatro oraciones seguidas que empiezan con "si yo". Además, tres de los cuatro párrafos terminan así: "Hoy sufro solamente". Esta repetición auyda a crear un ritmo; hace que fluya el poema.
Otro aspecto formal que contribuye a este ritmo es el paralelismo. Hay oraciones de tres partes, por ejemplo, "como artista, como hombre, ni como simple ser vivo siquiera", "como católico, como mahometano, ni como ateo". Es más, hay oraciones con dos partes, las cuales son casi iguales en ritmo pero contradictorias en semántica: "Nada es su causa; nada ha podido dejar de ser su causa". Otro excelente ejemplo del paralelismo es la siguiente oración, la cual tiene dos partes que a su vez también tienen dos partes: "Le falta espalda para anochecer, tanto como le sobra pecho para amanecer, y si lo pusiesen en la estancia oscura, no daría luz y si lo pusisesen en una estancia luminosa, no echaría sombra".
Vemos que este poema abunda de elementos poéticos, lo que indica que tal vez no sea ensayo. Pero la carencia de versos, el tema filosófico y el lenguaje supuestamente directo indican que sí es ensayo. Tal vez Vallejo no pudiera expresar este sentimiento de sufrimiento con los géneros tradicionales. Tuvo que recurrir a una forma menos tradicional pero más apropiada. Tuvo que incluir lo ensayístico para poder presentar su tema, pero a la vez, tuvo que incluir lo poético para expresar las emociones que están entrelazados con este tema.

Enviar los comentarios, libres si pueden, a: tallerdepoesia@aupaunion.org o pilariglesias@aupaunion.org

CESAR VALLEJO "Voy a hablar de la esperanza" Pilar Iglesias lee con música de ENSAMBLE NUEVO TANGO

Voy a hablar de la esperanza
César Vallejo

     Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como católico, como mahometano ni como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor. Si no fuese artista, también lo sufriría. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera, también lo sufriría. Si no fuese católico, ateo ni mahometano, también lo sufriría. Hoy sufro desde más abajo. Hoy sufro solamente.
     Me duelo ahora sin explicaciones. Mi dolor es tan hondo, que no tuvo ya causa ni carece de causa. ¿Qué sería su causa? ¿Dónde está aquello tan importante, que dejase de ser su causa? Nada es su causa; nada ha podido dejar de ser su causa. ¿A qué ha nacido este dolor, por sí mismo? Mi dolor es del viento del norte y del viento del sur, como esos huevos neutros que algunas aves raras ponen del viento. Si me hubieran cortado el cuello de raíz, mi dolor sería igual. Hoy sufro desde más arriba. Hoy sufro solamente.
     Miro el dolor del hambriento y veo que su hambre anda tan lejos de mi sufrimiento, que de quedarme ayuno hasta morir, saldría siempre de mi tumba una brizna de yerba al menos. Lo mismo el enamorado. ¡Qué sangre la suya más engendrada, para la mía sin fuente ni consumo!
     Yo creía hasta ahora que todas las cosas del universo eran, inevitablemente, padres o hijos. Pero he aquí que mi dolor de hoy no es padre ni es hijo. Le falta espalda para anochecer, tanto como le sobra pecho para amanecer y si lo pusiesen en la estancia oscura, no daría luz y si lo pusiesen en una estancia luminosa, no echaría sombra. Hoy sufro suceda lo que suceda. Hoy sufro solamente.


 (César Vallejo)https://soundcloud.com/poesiatangoypsicoanalisis/voy-a-hablar-de-la-esperanza-cesar-vallejo-lee-pil
    para escuchar el poema

TAREAS DEL TALLER POESÍA SEMANA DEL 8 AL 14 DE FEBRERO



TAREAS PARA LA  PRÓXIMA SEMANA

CARTA A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
HISTORIA  CON  LAS PANDEMIAS*
POEMA : 

Convocatoria concurso de carteles para el evento


CELEBREMOS EL BICENTENARIO CON LECTURAS DE GRANDES TEXTOS PARA EL AMOR A LA PAZ


CARTA DE ALBERT EINSTEIN A SIGMUND FREUD 
EL POR QUÉ DE LAS GUERRAS?
CLIC PARA  OIR

VICENTE HUIDOBRO, PABLO NERUDA, NICANOR PARRA Y GABRIELA MISTRAL en el Taller de Poesía coordinadora Pilar Iglesias

Vicente Huidobro - Pablo Neruda  -

 Nicanor Parra y Gabriela Mistral 


Antes de estudiar el zen durante treinta años,

las montañas me parecían montañas y las aguas, aguas.

Cuando hube alcanzado un saber más profundo, 

no llegué a ver más las montañas como montañas ni las aguas como aguas, pero ahora que he penetrado la verdadera sustancia encontré el camino, pues es justo que vea nuevamente 

las montañas como montañas y las aguas como aguas.

Poeta chino anónimo. Hacia el 1700



VICENTE HUIDOBRO


LA POESÍA ES UN ATENTADO CELESTE


Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia
Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que me han esperado muchos años
Se cansaron de esperarme y se sentaron
Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en estado de espera
Ellos querrían mi lenguaje para expresarse
Y yo querría el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco el atroz equívoco
Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas
Me estoy haciendo árbol Cuántas cosas me he ido convirtiendo en otras  cosas...
Es doloroso y lleno de ternura
Podría dar un grito pero se espantaría la transubstanciación
Hay que guardar silencio Esperar en silencio


     Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
     Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
     Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
     Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema ;

Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.
     El Poeta es un pequeño Dios.


LIBRO COMPLETO ALTAZOR

                 


CANTO IV (parte 1) ALTAZOR Vicente Huidobro 

                      
    Pablo Neruda 

Poema 20 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

La Canción Desesperada 

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio !
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra.
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en el cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado.




 Nicanor Parra

Estética
... Allá por 1938, súbitamente me sentí interesado en el proceso de la poesía chilena, leyendo la famosísima antología hecha por Volodia Teitelboim y Eduardo Anguita, que se llama "Antología de la poesía chilena nueva", donde se podían ver textos de poetas como Neruda, Huidobro, Rosamel del Valle, Humberto Díaz Casanueva, Omar Cáceres, me sentí terriblemente impresionado por esta obra y pensé que yo podía hacer algo parecido; pero a los pocos pasos me pregunté acerca de la necesidad y la función de un trabajo de esta naturaleza. Y no pude contestar esta pregunta de inmediato. Pero después de mucho dar vuelta materiales de trabajo, llegué a una perogrullada, en realidad a una perogrullada aparente, ya que cuando se la vive en carne propia, deja de serlo. Esa perogrullada es la siguiente: poesía es vida en palabras. Me pareció que esa era la única definición de poesía que podía abarcar todas las formas posibles de poesía. Entonces me di a la tarea de producir una obra literaria que satisficiera también esta definición, y resultó que mientras más trabajaba, más me interesaba en la palabra "vida", y ésta llegó a interesarme mucho más que la propia poesía.

MANIFIESTO NICANOR PARRA

Señoras y señores 
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los poetas bajaron del Olimpo.
Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.
A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.
Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.
Además una cosa:
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.
Este es nuestro mensaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata
Al poeta Ratón de Biblioteca.
Todos estos señores
-Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar 
A la última moda de París.
Para nosotros no:
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.
Nosotros repudiamos
La poesía de gafas oscuras
La poesía de capa y espada
La poesía de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La poesía a ojo desnudo
La poesía a pecho descubierto 
La poesía a cabeza desnuda.

No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.
Ahora bien, en el plano político
Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!
Se refractaron y se dispersaron 
Al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas.
Yo no sé si lo fueron realmente.
Supongamos que fueron comunistas,
Lo que sé es otra cosa:
Que no fueron poetas populares,
Fueron unos reverendos poetas burgueses.
Hay que decir las cosas como son:
Sólo uno que otro
Supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron 
Se declararon de palabra y de hecho 
Contra la poesía dirigida
Contra la poesía del presente
Contra la poesía proletaria.
Aceptemos que fueron comunistas
Pero la poesía fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano
Tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva
Poesía nasal y gutural 
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros 
Poesía basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias de que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Poesía de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
«Libertad absoluta de expresión».
Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué escribían esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.
¡Qué lo van a asustar con poesías!
La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.
Nada más, compañeros 
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.
Contra la poesía de las nubes 
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firme
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la poesía de café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón 
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.
Los poetas bajaron del Olimpo.










GABRIELA MISTRAL


Este largo cansancio 

Este largo cansancio se hará mayor un día 
y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir 
arrastrando su masa por la rosada vía 
por donde van los hombres, contentos de vivir... 

Sentirás que a tu lado cavan briosamente, 
que otra dormida llega a la quieta ciudad. 
Esperaré que me hayan cubierto totalmente... 
¡y después hablaremos por una eternidad! 

Sólo entonces sabrás el por qué, no madura 
para las hondas huesas tu carne todavía, 
tuviste que bajar, sin fatiga, a dormir. 
Se hará luz en la zona de los sinos, oscura: 
sabrás que en nuestra alianza signo de astros había 
y, roto el pacto enorme, tenías que morir...


BALADA DE MI NOMBRE

El nombre mío que he perdido, 
¿dónde vive, dónde prospera? 
Nombre de infancia, gota de leche, 
rama de mirto tan ligera. 

De no llevarme iba dichoso 
o de llevar mi adolescencia 
y con él ya no camino 
por campos y por praderas. 

Llanto mío no conoce 
y no la quemó mi salmuera; 
cabellos blancos no me ha visto, 
ni mi boca con acidia, 
y no me habla si me encuentra. 

Pero me cuentan que camina 
por las quiebras de mi montaña 
tarde a la tarde silencioso 
y sin mi cuerpo y vuelto mi alma.

Emilio González Martínez: Y Emilio Arias Martínez

aquí pueden oír la bella interpretación de uno de los poemas del último libro de Emilio González Martínez: ESCOBA DE QUINCE  
"Emilio González Martínez es psicólogo, psicoanalista y poeta, nacido en Buenos Aires en 1945. Exiliado en 1977, reside y trabaja en Madrid desde Más datos e...
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GUI ROSEY UN POETA QUE TRAIGO PARA ESTA SEMANA COORDINADORA Pilar Iglesias

Lugares colmados de llamas
donde mi andar gótico rehace el gesto fantasmal de la sangre
contra la vida iluminada por sonrientes rubores de corrupción
se yergue sorprendente
la experiencia de la palabra
contra la vida tomada en su fuente de desventuras
oh recuerdos relámpagos parecidos a grandes dogos que se ponen como soles
contra la esperanza abierta como una herida ornada de pedrerías
se eleva la palabra en el aire del tiempo
y hace que un hermoso poema arranque ojos en lugar de lágrimas
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
He aquí la totalidad de los siglos pasados por las armas
cabeza de madera en la cual el ojo izquierdo sólo parpadea para
salvar al otro de la miseria
lo único creíble en el seno vaporoso de las geografías venenosas
son las fugas imprecisas de rostros encadenados por horribles palideces
es la obra simbólica de sabios microbios en el fondo de las
apasionantes cavernas de la materia
es el monumento irracional de la tempestad que derriba a la virtud
y el inviolable desorden
con una voz desesperada
Ahora que los proverbios seductores viajan a costa de los ojos
los brazos carecen de recuerdo y caen a lo largo del cielo
todos los dioses han vuelto a entrar en sus conchas
y la muerte con vestimenta de soldado
coloca al terror blanco en vitrina
en las patrias recién pintadas
he aquí que llegan por senderos azotados por una fiebre lenta
el tiempo de las grandes mudas nocturnas
del terciopelo y de los encantamientos lúcidos
en los que el hombre
destructor de muertos y palabras
escala el oro escarpado
lleno de ruidos
como una selva virgen ...




MAX ERNST
el ojo del silencio

LAS ÁREAS DE TRABAJO DE LA ASOCIACIÓN